Esperó un año.
Su padre murió tres días antes de la grabación.
"Siempre pensé que lo haría después. Tenía el número. Tenía el plan. Y entonces recibí la llamada. Cargaré este arrepentimiento por el resto de mi vida — no porque él haya muerto, sino porque dejé que sus historias murieran con él."
— Exdirector general, empresa tecnológica Fortune 50. La voz de su padre: perdida para siempre.Esto no es una historia rara. Es el arrepentimiento más común de los hijos adultos en todo el mundo. Creemos que tenemos tiempo. No agendamos la visita. No le damos al botón de grabar. Y un día ya no queda nada que capturar.
Heirloom fue creado para acabar con este arrepentimiento — con un servicio tan sencillo que un anciano de 83 años puede comenzar con una sola llamada, y tan poderoso que sus bisnietos podrán escuchar su voz y hacerle preguntas décadas después.